1964 - 1984: Tropa 167 en el Club de Leones
En 1964 la Tropa pasó al Club de Leones de Caguas, con Angel de SM, y siguió funcionando más o menos bien hasta 1966 cuando, por compromisos contraídos por Angel, varios jóvenes adultos se vieron obligados a tomar la dirección de las operaciones, aunque Angel siguira como SM en propidad. Algunos de estos jóvenes fueron Jonny Triffiletti, Frank Ramos, un tal Vicente y Monchito Medina. Para este tiempo regresa a la Tropa, según el mismo narra, Jorge Serra. Para septiembre del 1966, se organizó un nuevo Comité y se nombró a Jorge Serra SM y a Ángel Díaz como ASM. El primer Senior electo fue Víctor Rodríguez, (nuestro primer Águila), quien ocupó la posición por dos años.
Estos fueron los años en que los Seniors fueron: José Bou, Fernando Isern, Carlos Cortés y Edwin Castillo. Víctor Rodríguez completó los requisitos de Escucha Águila en 1979 y recibió su Corte de Honor en el Club de Leones en el 1970.
Steve Quintero fue el segundo escucha Águila y entendemos que fue el último en varios años en tener su Corte de Honor de Águila. En este periodo se hicieron Águilas Vicente Otero, y Felipe A. Nieves, aunque estaban ya en el Puesto 269.
Jorge se casó en 1970 y se mudó a Guaynabo, y aunque quería continuar, sus nuevas responsabilidades le obligaron a tomar la decisión de dejar su posición de SM. En 1971 antes de irse, nombró a Conrado Díaz, uno de sus asistentes para que estuviera como encargado de la Tropa en lo que el Comité reclutaba a un nuevo SM. Jorge comentó que el Club de Leones fue un excelente auspiciador en esos años, y él enfatiza, que se debió en gran medida a la labor de Eduardo Isern, quien como miembro del Club y padre de dos escuchas, actuaba como Representante Institucional y era muy celoso con los asuntos de la Tropa.
Por la acción del Sr. Isern y el Comité de Tropa, se reclutó a Atanasio Berríos para ser el tercer SM en 1972. Esto inició una nueva era en la Tropa, donde la misma llego a tener 105 escuchas y la dividieron en Tropa A y B. La Tropa "A" se reunía por la mañana y la Tropa "B" por la tarde. Estos fueron los años en que Luis F. Machuca, Monti Aguayo Rafael Ortiz, Luis R. Medina y Peter Reyes fungieron como Senior Patrol Leaders. En estos años también se hicieron Escuchas Águilas: Edwin Castillo, Luis F. Machuca, Antonio L. Isern, Modesto Aguayo, y Edwin Berrios. Fueron años de tumultos donde hubo hasta dos Puestos de Exploradores (el Puesto 269 y el Puesto 167) y donde la Tropa participó activamente en el Staff de Guajataka, especialmente en la Patrulla de Acuáticos, y Guías de Expedición.
En 1975 Osvaldo González fue nombrado Scoutmaster. Él había trabajado como ASM con Atanasio y tomó su cargo como cuarto Scoutmaster cuando la posición de la Tropa en el Club empezó a perder importancia, ya que poco a poco se habían retirado la mayoría de los que apoyaban con firmeza su auspicio. Como Osvaldo estaba muy ocupado en esos tiempos, hacia lo que podía, pero logró mantener el grupo inscrito y con un programa corriendo. Aquí los muchachos mayores, Felipe, Carlos Cortés y Vicente Otero, que aunque no estaban inscritos como tales en la Tropa, se ocupaban de atender y supervisar el programa. Aquí se mantuvo un grupito de escuchas que tenían fiebre de verdad. En estos años los SPL fueron Pedro Navarro, Justito Rivera y José A. Roldán
La Tropa ya tenía nueve Águilas y en este tiempo recibieron sus medallas en la misma ceremonia Luis R. Medina y Jeffrey Glogiewicz, para completar once (11).
En los últimos meses de 1976, algunas personas fueron a buscar a Johnny Morales para ofrecerle el puesto de SM. Tal parece que Ricardo Echevarria quién conocía a Johnny desde niños lo mencionó, también Olga Aponte que era Den Mother en la Manada 167 se encargó también de hacer sugerencias. Lógicamente Johnny dijo que no tenía tiempo y olvidó el asunto. A principios del mes de abril de 1977 los jóvenes mismos le hicieron un segundo acercamiento. Esta vez él estuvo de acuerdo en reunirse para ver de que se trataba. La reunión fue en el jardín al frente del Club de Leones por la noche y hubo que treparse por la verja por que el Club estaba cerrado.
Los jóvenes allí incluían a Herman Monefeldt, Tito Vieta, Heriberto Santiago, Eric Vallejo, Osvaldo González y algunos otros. Ninguno de ellos sabia como se administraba la Tropa, un poco más tarde llegó un joven adulto de nombre Felipe Nieves quien tenia la papelería y records de la Tropa, la que acababan de volver a inscribir. Había muy poco equipo, no habían fondos, pero ese grupo tenia tanto entusiasmo, que allí mismo se consiguieron un nuevo SM.
Y la nueva Tropa comenzó a surgir. Felipe continuó asistiendo y dando su tremenda ayuda, y al poco tiempo, Luis R. Medina se unió al equipo. Felipe ayudaba en el programa y Luis que es un tremendo planificador comenzó su trabajo de reorganización. Johnny, Felipe y Luis fueron a tomar el curso de Woodbadge en 1978 y cuando regresaron, la Tropa despegó como un cohete. Los resultados se comenzaron a apreciar cuando en 1979 hubo tres Escuchas Águilas, cuatro en 1980, y cuatro en 1984. Hasta 1983 la Tropa permaneció en el Club de Leones de Caguas, estos fueron los años de los siguientes Senior Patrol Leaders: Eric Vallejo, Osvaldo González, Herman G. Monefeldt, Tito R, Vieta, Ramón Nieves, José A. Kareh, Héctor Berrios, Samuel I. Caez, Manuel R. Rodríguez y Juan R. Ríos. Durante esos primeros años hicimos nuestra primera Expedición a Mona, y visitamos casi todos los islotes alrededor de PR, con la excepción de Desecheo. Los viajes a Culebra y a Vieques (todavía no eran muy visitados), nos permitió explorar, descubrir y llevar a cabo tremendas aventuras. Estos fueron también los años de nuestras primeras y emocionantes exploraciones en el Yunque.
La Tropa hasta 1983 tenía 17 escuchas Águila y un orgullo y espíritu que se salían por las costuras. En unos cortos años se había logrado hacer la base sólida de lo que serian las grandes Tropas de los ochenta. Aunque la tropa es una, se convierte en diferentes tropas de acuerdo a los escuchas que la componen a través de los años. Los programas de rapelling, exploración de cuevas y de áreas remotas, campamentos en extrema lluvia, ó en extremo calor, todas tuvieron sus comienzos al final de los setentas y se desarrollaron en pleno en los ochenta. Y desde el 1978 comenzaron a implantarse las tradiciones 167, que son todavía una de las grandes diferencias de nuestra Tropa. Últimamente hemos visto unas cuantas Tropas haciendo gala de sus tradiciones, esto nos estimula mucho más para seguir en nuestro paso distinguido. En 1984, surge un cambio de auspiciador que tristemente ocasiona un cambio en nuestro número de Tropa. Pero como el Ave Fénix se desarrolla una nueva dinastía, una nueva con lo mejor de la vieja unidad, la Tropa 1167.